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sábado, 7 de abril de 2012

DAME LA MANO MUJER



Dame la mano mujer...

Dame la mano, y aprieta con fuerza

que sienta que estás ahí.



Cuando la vida se aleja

en un soplo de desdichas.

Y cruje un corazón desgastado,

en el engranaje de la vida...



No preguntes el porqué, el cómo y el cuándo.

Solo hallarás silencio en la inmensidad

de un sufrir, enquistado en las entrañas.



Miro al nublado horizonte de mi existencia,

y ansío morir, deseo la calma.



Que eterniza el pensar y el sentir,

envueltos en la nada.



Una lágrima cautiva...

Un anhelo de esperanza.



Dame la mano Mujer.

Dame la mano... Y calla.



Prisionera de un instante...

Donde sobran las palabras.



Descansa en paz MUJER,

tu voz consuela mi alma.



In Memorian Mari Trini. 7/4/2012

jueves, 22 de diciembre de 2011

MI PAZ


Porque es a la sombra de un deseo,
cuando mi alma, saborea los matices
del más puro abandono.

Ahí, donde sangra el corazón
y las heridas, tiñen la esperanza del mañana
... Siempre incierto, nunca acaba.

Apago mis sentidos, para entrar
en lo más profundo de mi ser,
 donde no cabe el entender, y el por qué, se hace olvido.

En la noche de mis días,
me cubro con el manto
de la soledad amiga.

Que abriga mis temores
y acuna mis sueños,
como nodriza vigilante.

Déjame sentir, el suave roce
de tu piel al rocío,
con el beso callado...entre dos mundos.

Sólo un instante... La Eternidad.
¡Déjame sentirte! Amada.
... Mi Paz.



Para quienes buscan la Paz de su alma.



martes, 12 de julio de 2011

ALAMBIQUE DE RECUERDOS


Destilo mis días
en un jugo amargo.
Alambique de recuerdos de un ayer,
que entumece el hoy.

Por mis venas
corre la esencia
de lo que fui, soy y seré…
Oculto cuan tímido deseo.

¡Valeroso guerrero!
Escondes las armas del ser,
hasta la batalla final.
“El no entender”.

¡Cenit de una vida!
En busca de su ocaso,
con el sosiego del pensar
y sentir… jamás acompasado.


Me revuelvo como bestia moribunda,
que en su certera agonía… saborea la vida.
¡Néctar de dioses!
¡Complacencia de hombres!

Por un momento sentí
el poder de lo irracional.
Lo eterno… me inundó
en aterciopelada caricia.

Cierto es, que : “Yo soy”
lo que “no soy”.
Lo que “fui y seré”…
Mientras acune la esperanza.

No quiero minutos vividos
en horas muertas.
Tan sólo un segundo basta,
en el pestañear de la vida.

“El beso callado de lo divino a lo humano”.
¡Esta es mi alma! ¡Mi sueño! ¡Mi libertad!

Para ti, MARI TRINI.  12/7/2011.
 Aniversario Natalicio.


miércoles, 18 de mayo de 2011

UN ÁPICE DE CORDURA


“Sólo quiero un ápice de cordura,
en un mundo de singular torpeza”.



¡Ensordecida razón! De  vanagloria manida.
¡Locuaces tropelías! De oportunistas
 sin escrúpulos.



Vacían el templo de la caridad,
los que un día no muy lejano…
Mendigaran a sus puertas.



¡Embobecida juventud! ¡Marionetas del poder!



¡Despertad! Sois la esperanza de muchos…
Que agoniza por las esquinas,
en embriagada complacencia.



¡Romped el hechizo de una vulgar idiotez!
Alucinación perentoria,
tras la droga del conformismo.



¡Héroes sin patria, sin bandera!



Buscad la llama viva de la Verdad,
que otros en afanada entrega…
Dieron su sangre por un ideal.



Esta es vuestra insignia y tarea.



¡Luchad por un mundo mejor!
¡Aplastad estas fieras!
¡Mira tus manos! Mañana… ¿Qué queda?


Para aquellos jóvenes que buscan un por qué.

viernes, 6 de mayo de 2011

REINA FENICIA

Tal era su dolor…
Que el mirarle, encogía el alma.
Apenas una tímida lágrima
salpicaba su rostro, torturado por la angustia.

¡Enmudecen las palabras!

Cuando el sufrimiento llega,
su látigo destroza hasta el mínimo
resquicio de consuelo.
Con alma abatida y corazón desecho.

Así contemplé a una mujer
que en su peor momento…
Deslumbraba entereza y saber estar.
¡Reina Fenicia! Que vienes a la orilla de la muerte.

Posa tus pies en la noble Cartago nova.
Tierra de sueños y de vida…
Monta el brioso corcel del destino,
Hasta Murciensis llegar, con el bocado de la tristeza.

Y en un justo mercadeo cristiano o judío…
¿Qué más da? Haz el trueque del dolor
por el de esperanza no marchita,
cubriendo el desánimo con el morisco velo.

Que deja ver unos ojos,
como el manto que abraza fiero sufrir.
Y heme aquí que yo vi…
A esta murciana, a esta mujer.

Frágil como un suspiro.
¡Fuerte como un Titán!
Por tus venas corre la sangre que te ennoblece,
y que por ti merece ser mujer, sólo mujer.


Recibe mi más sentido pésame.