Traductor

sábado, 10 de noviembre de 2012

AUTOPSIA DE UN BESO



Corrí con la presteza de un antílope entre la jungla de la ciudad al enterarme de la noticia:

!ESTÁ AGONIZANDO UN BESO!

Algo  sin importancia en el quehacer de los tiempos.

Me flaquean las fuerzas, pero entro con la atrevida valentía de un inepto, sin importarme el cuchichear de pasillos perdidos en el laberinto de lo cotidiano, ni las miradas indiscretas de quienes censuran mi hacer.

Y es que me importa bien poco lo que maldiga la gente. Si quieren coserme un traje... como si lo hacen de veinte.

Aquí, me condujo la entraña el pálpito latiente de un corazón con trémulo cadenciar, ante el ajeno dolor que aguijonea el presente.

Abro la puerta en súbito anhelo cegándome la luz del alma.

Le hallé... desvalido y tierno; cubierto bajo  la fría soledad sobre la mesa del destino, con el estertor del deseo...

Extinguiéndose ilusiones en la vela del tiempo.

Jamás olvidaré esa mirada de inaudita belleza que te atrapa, que te envuelve, que te cala hasta los huesos... La inconsciencia.

Encarcelando miedos en las mazmorras del ayer.

" ¡Nada importa!". Me dice : " Sólo escucha... el grito huérfano". " Mira con los ojos del alma, lo que te muestro en silencio".

" Coge el bisturí del sentir... Disecciona paso a paso la anatomía de un beso".

"Con mano firme  aparta la informe apariencia de encorsetadas razones, que oprimen la espontaneidad, la generosidad, la entrega"...

" Extirpa la purulencia del engaño, y corta de raíz sus nefastas pretensiones hasta hacerle sangrar".

"¡El dolor purifica!".

" Vacía  el egoísmo y sutura bien, no vuelva la hemorragia del Yo".

" Que no te tiemble el pulso, al arrancar el tumor de la indiferencia que necrosa al Amor. Porque este es el cáncer de quien no sabe amar".

"Recoge con cuidado la sangre de la desesperanza, para colocar después el oxigeno de la  ilusión".

"¡Que esta vida no es vida, si no se ama!".

 

"Y ahora aprende con el diccionario del corazón el abecedario de un beso":

A._ Apasionado.

B._ Bondadoso.

C._ Casual.

D._ Dudoso.

E._  Ejemplar.

F._ Falso.

G._ Generoso.

H._ Honrado.

I._ Imaginativo.

J._ Jocoso.

K._ Kilométrico.

L._ Lacónico.

M._ Magnifico.

N._ Negativo.

Ñ._ Ñoño.

O._ Oloroso.

P._ Pusilánime.

Q._ Querellante.

R._ Racional.

S._ Saludable.

T._ Timorato.

U._ Uniforme.

V._ Visceral.

X._ Xenófobo.

Y._ Yacente.

Z._ Zozobrante.

 

" Y otros muchos que la vida te añadirá".

" Se paciente, todo llega... hasta mi muerte".

 

Y esbozando una etérea sonrisa, cogió mis ensangrentadas manos con la fuerza de mil pasiones, para llevar a mi corazón y mi alma el mayor de los regalos jamás esperado.

Ante mi sorpresa se fueron colocando por orden alfabético tantos besos, como la imaginación te pueda ofrecer.

No supe que decir...

 

Esta es mi historia y su historia.

El grito callado... La esencia de un beso.

 

 

 

Para todos los profesionales de la medicina, en especial mi amiga Juana, forense.

6/ 11/ 2012.

 

domingo, 21 de octubre de 2012

¿BUSCAS AL HOMBRE?




Anoche soñé que volaba con ligeras alas de cristal, por donde asomarme a las maravillas del mundo...
Sobre generosos campos, preñados de espigas.
Sobre ríos de vida, que desembocan en un mar de silencio.
Sobre escarpadas montañas, donde el
águila entrona su nido;
de desafiante  mirada, majestuosa en el vuelo...
Sobre lagos de mansedumbre, donde se miran los dioses.
Sobre las gélidas montañas, que más tarde nos darán la vida.
He paseado por mi mundo, por tu mundo, y he contemplado su grandeza y mi insignificancia, tu castigo y mi dolor.
He visto un cielo sembrado de estrellas, que no pude contar. Y escuchado la dulce melodía, en el sonar de los tiempos...sin doble barra final.

¡Es el Pentagrama del Cosmos!

Donde la clave eres tú, hasta el Calderón infinito de la Eternidad.
Me extrañó sobremanera, que no apareciera el hombre en ninguna de mis visiones, y ante mi insistente y a veces molesta pregunta, todo me respondía: "No, no le hemos visto por aquí."
Recuerdo preguntar a una dorada y temblorosa espiga: ¿"Sabes dónde está el hombre"? Y responder entre sollozos : "No, no, se que acabó con todas mis hermanas, y sólo quedé yo, porque me quebré de miedo, y no le serví así."
Me asomé a la orilla de un río, y pregunté de igual modo a una trucha muy tenaz, empeñada en llegar a su destino, ésta, ajetreada y fatigosa por el gran esfuerzo me contestó:"No me molestes, tengo mucha prisa en llegar, pues no sé nada de mis comadres que iban delante". Y resultó cierto, al elevar un poco la vista me percaté que era ella, la única que nadaba contra corriente.
Ascendí en raudo vuelo para enjugar las lágrimas, y divisé en lo más alto de un risco, a un águila enorme sentada al borde de un precipicio, no me atreví a decirle nada, sus graznidos me dieron la respuesta...
Lloraba por los polluelos, que nunca verían la luz.
Nada más bajar de la escarpada montaña, me deslumbró a lo lejos los destellos indiscretos en alfabeto Morse; me dije:"Repondré mis fuerzas a la orilla del lago". Y cuál  fue mi desolación al descubrir el exterminio de cuantos le habitaban, en un ayer cercano, con la invisible bala creada por el hombre.
Lloré y lloré, hasta congelarse mis lágrimas por el helado aliento de los dioses, que lentamente fue tornándose en suave brisa de verano.
Me acuné en los tiernos brazos de las estrellas, donde su cálida luz iluminó la inmensa tristeza de mi alma; también ellas se iban durmiendo en la sinfonía de la nada.
Cuando de repente una de ellas me susurró al oído: ¿"Buscas al hombre"?
Y yo respondí con toda la angustia y desesperanza de lo vivido, asintiendo sin fuerzas con la cabeza.
Y exclamó con voz atronadora:¡"He aquí al hombre"!  !"He aquí su corazón"!
Dando entrada a la más dulce melodía, jamás escuchada por el ser humano desde los confines del mundo, al unísono... El Universo habló, y yo le escuché con la tensada cuerda de mi alma.

 

Yo, aún creo en la bondad del hombre.

Para mi hermano José.

12 de Octubre de 2012.

lunes, 8 de octubre de 2012

LA ESCARCHA DE LA VIDA

 
 
 
Me vacié de mi...
Para llenarme en ti de ese momento fugaz,
que atraviesa un sueño.
 
Abrí la ventana de tus ojos 
donde divisé el árido horizonte del pensar,
sumido en la tristeza de no hallarse.
 
 "La no aceptación del ser..."
 
Que sesga la frágil violeta de la esperanza.
De aterciopelado tacto,
y sombra amorosa con humilde aroma.
 
Busqué un pecho donde reclinar mis anhelos.
Da Capo, en compás binario,
marcando el ritmo eterno de la vida.
 
Y aguardé en profundo silencio
escuchar una palabra de tus labios,
lacrados con el sello inerte del recelo.
 
Cayeron una a una...
Las hojas de la desesperanza en suave balanceo,
batidas por el cierzo de la indiferencia
tras una leve primavera de alábega triste.
 
 
Se olvidaron las risas,
coqueteando por el monte del sentir,
que huele a romero y espliego,
a tomillo altanero y avispado.
 
Pero guardo las lágrimas empapadas
en el pañuelo de un corazón generoso,
encerrado en el cofre del recuerdo
 de quien mucho amó, y nada encontró.
 
Aún así, seguiré esperando mi momento,
con los pies mojados en la escarcha de la vida.
  
 
 
 
 
Para quienes saben robar a la vida,
un pellizco de felicidad.


lunes, 1 de octubre de 2012

SASTRE DE LA FE

 
 
 
Tú, que cortas un dios a medida
con la tijera de la libertad.
No me prediques verdades de Perogrullo,
escritas en las hojas del tiempo.
 
¡Embaucadores de conciencias!
¡Mercaderes del sentir!
¡Verdugos del pensar!
 
Enhebráis  la aguja del pecado,
dando puntadas contra natura.
 
No me ajustes el corsé  del miedo,
que atenaza el vivir...
Mientras colocas puntillas de apariencia,
sobre la desnudez de tus miserias.
 
Ni ciñas los lomos, con la púrpura del poder
sobre tu prójimo.
 
¡Sepulcros blanqueados!
¡Raza de víboras!
Que creáis dioses a la medida del hombre.
 
Yo amo a un Dios sin medida.
Increado, cuyo nombre no se pronunció jamás.
Y cuya palabra, resuena en los confines del orbe,
por toda la eternidad.
 
Esta es mi verdad, que no la vuestra,
por la  que doy mi vida.
Donde tiempo y espacio se funden...
Con la esencia del Amor.
 
 
 
 
 
Para aquéllos trileros de convicciones,
que juegan con el corazón del hombre.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

BASTARDO DE LA VIDA

 
 
He quemado cualquier
atisbo de esperanza,
en la hoguera del olvido.
 
Nada espero, de quien
nada puede dar.
 
Mezquino hasta la entraña,
cubierto con el finísimo
manto del egoísmo,
se contempla extasiado
en el espejo de la cobardía.
 
 Sentado en el trono
de la más absoluta indiferencia...
Se complace en los manjares
superfluos, de este mundo.
 
Desprecia la esencia del ser.
Lo límpido de un alma noble.
 
¡Bastardo de la vida!
 
Te ahogarás en tu mediocridad.
Morarás en el limbo de los indecisos...
Y nunca sabrás, si has llegado o te marchas.
 
 ¡Pusilánime de corazón!
¡Imberbe en el amor!
¡Badulaque del sentir!
 
Serás un escrito en la arena del mundo,
borrado por las olas del tiempo.
νάρκισσος! De miserias.
Ya que no supiste vivir con dignidad,
y morir con honor.
 
 
 
 
Para quienes hacen del egoísmo
su "modus vivendi".


domingo, 16 de septiembre de 2012

LA LÁPIDA DEL RECUERDO

 
 
 
Un instante en el recuerdo...
Se hace eterno en el corazón.
 
Como un rayo de luz
que a hurtadillas, invade
la sombría estancia de mi alma.
 
No quiero asomarme más
a la ventana del engaño,
que en mil pedazos se rompe
cuando contemplo su macana.
 
Y es que no entiendo el porqué
de la vida, el porqué de la muerte.
Cogidas de la mano,
nunca se podrán amar.
 
De inmaculado semblante vienes a mí,
para alejarte después
como eterna viuda del mundo.
 
Y ando por la senda del destino
con una pétrea certeza:
 
Mi tiempo vivido
conoce al dueño,
y otro jamás le usurpará.
 
Quiero que en la lápida del recuerdo
rece este epitafio:
"Tan necio y tan sabio...
Que sólo supo amar".
 
 
 
Para ti, Amparo
fiduciaria de la palabra.


martes, 11 de septiembre de 2012

LOS PASILLOS DE MI ALMA

 
 
 
Ando por los pasillos de mi alma
descalzando el ayer,
aguardando un consuelo...
Perdido en la nostalgia.
 
¡Eterna soledad!
Con tus brazos virginales,
abrazas la incuria desnudez
de un corazón herido, lacerado.
 
Vidriosa fragilidad de inquebrantable sentir.
 
¡Y es que vivo y muero en ti!
 
Mucho he luchado, mucho he amado...
 
Dejo tras de mí, olvidadas huellas
bañadas por lágrimas,
que hielan las entrañas
con la amargura de lo inmisericorde.
 
Atenazas mi vida como una sombra,
de la que no hallo el porqué.
 
Si no te hice mal alguno...
¿Qué ganas con arrancar de cuajo,
lo que me es más preciado que la vida?